DORA MARÍA GUZMÁN ZANETTI

Dora María Guzmán Zanetti nació en Cartago, la ex-metropoli señorial y conservadora, que tal vez por esas características no fue en aquel tiempo, el medio más propicio para tomar la decisión de estudiar para abogada. Pocas mujeres en el país se habían atrevido a parecida elección, no obstante el ejemplo marcado por aquella mujer extraordinaria, doña Ángela Acuña de Chacón, primera en optar por este título en Costa Rica, cuando en nuestro país la democracia se ejercía a medias, porque las mujeres no eran ciudadanas y no se vislumbraba la posibilidad de acceso a los puestos de decisión en la Función Pública, ni al ejercicio profesional, de la Mitad de la Patria constituida por las mujeres. Dora María, Dorita, como cariñosamente le decimos, toma la decisión a sabiendas del riesgo. Ella misma nos los dijo en la sesión de la Corte en que la despedimos al jubilarse: "No puedo dejar de recordar en este momento a mis padres quienes nunca se opusieron a mis estudios de derecho y quienes más me estimularon siempre para culminar la carrera que un día libremente escogí."

Ningún recuerdo más certero que el que Dorita hizo entonces de quienes la engendraron. Su Madre, doña Dora Zanetti Bolaños, de quien heredó el señorío y la feminidad que la han acompañado siempre dándole esa aureola de respetabilidad que tanto ella como su madre tienen. Su padre, don Luis Guzmán Centeno, profesional en Farmacia, de quien heredó, además de entrega, su entereza, su honestidad y su civismo. De él conozco lo que me contaba mi abuelo y recuerda mi padre que en alguna oportunidad en que desempeñó una función municipal remunerada, lo llevó a donar sus salarios completos para que fueran invertidos en la noble causa cívica que abrazó en su tiempo.

Con su férrea decisión contra el medio prevaleciente, doña Dora obtuvo su título de licenciada en derecho en la Universidad de Costa Rica en 1961 y viajó a Madrid, España, donde obtuvo el título de doctora en derecho en la Universidad Complutense en 1963. Hizo especialidades en Criminología en Jerusalén y en Canadá y en derecho procesal penal en Córdoba Argentina en 1973, así como en Italia y en España en 1975. Ha participado en Congresos y Eventos Jurídicos celebrados en el país y fuera del él. Sus publicaciones sobre el Derecho Procesal y sustantivo Penal también se cuentan por decenas y son muchas las sociedades jurídicas nacionales e internacionales que la cuentan honrosamente en su membresía.

Se ha distinguido en la docencia como catedrática en Medicina Legal y en Derecho Procesal en las Facultades de Medicina y de Derecho de la Universidad de Costa Rica, ha sido profesora e instructora en cursos básicos y de perfeccionamiento en la Escuela Judicial y en otros cursos patrocinados por la Facultad de Derecho, la Corte Suprema y el Colegio de Abogados.

Este patrimonio jurídico intelectual invaluable, acumulado por nuestra homenajeada, Dora María Guzmán Zanetti, estuvo al servicio de la Justicia de Costa Rica desde que se inscribió para trabajar como meritoria en el Juzgado Civil de Cartago, pasó luego de abogada litigante a un puesto de auxiliar en la Procuraduría General de la República, incorporándose después de lleno a la Función Judicial, primero como Secretaria de la Sala Penal, luego como Jueza Superior Penal, en Alajuela y en San José, hasta culminar su brillante carrera de Jueza, como Magistrada de la Corte Suprema de Justicia, en la Sala Tercera, en donde estuvo desde que la Asamblea Legislativa la designó en 1984 y hasta el día de su jubilación en 1990.

Sus labores dentro del Consejo de Personal, en la Comisión de Defensores Públicos, igual que en su función jurisdiccional tuvieron siempre su sello de rectitud y responsabilidad.

Esta es una ligera semblanza de la trayectoria fértil de la Jueza a la cual hoy estamos otorgando la presea denominada: "AL BUEN JUEZ", de tan merecida adjudicación; la trayectoria de doña Dora Guzmán Zanetti, que en este acto exaltamos.

No quiero terminar estas palabras sin referir otra circunstancia más, que constituye un mérito importante del cual es titular la doctora Guzmán Zanetti. El Magistrado Aguirre lo señaló en su intervención de la sesión de Corte del 29 de noviembre anterior, cuando dijo con toda propiedad: "Doña Dorita, como cariñosamente le llamamos, es una gran mujer, una mujer para la historia, ya tiene su sitio en ella por ser la primera dama costarricense en llegar a una posición en el más alto Tribunal de Justicia del país, su papel, su quehacer espontáneo para con la mujer, ha sido en esta Corte relevante en el enaltecimiento de la mujer costarricense, sin perder de vista su condición y una correcta perspectiva de su papel en la sociedad, por eso y por lo anterior, hombres y mujeres costarricenses le recordaremos siempre."

Efectivamente, señor Presidente y señores Magistrados, el sacrificio que se impuso una mujer para capacitarse y su tenacidad para romper las barreras del prejuicio, me permiten asegurar que nuestra democracia es ahora más democracia y que Dora María Guzmán Zanetti marca una etapa dentro del proceso de incorporación de la mujer a los distintos ámbitos de la vida nacional, que solo puede tener como objetivo la búsqueda de una sociedad mejor y más justa. Esta pauta adquiere un mayor valor porque se da en el delicado, y a veces duro, ámbito de la Justicia. No puede olvidarse tampoco que este Poder Judicial cuenta con ciento veinticuatro mujeres administradoras de justicia, lo que representa el cuarenta por ciento del total, a quienes con la medalla que hoy celebramos nos queda como conclusión que es tarea de cada una no sólo hacer valer nuestro derecho a participar en las decisiones que requieren cada uno de los ámbitos en que nos desenvolvemos, sino prepararnos para ello, porque, como lo decía en un reciente comentario radial, no se trata de ocupar cargos socialmente visibles y reconocidos sino que debe tenerse claro cual va ser nuestro aporte en ellos.

Tomado del discurso pronunciado por la Magistrada Zarela Villanueva Monge en la Sesión de Corte Plena No. 38-91, del 21 de junio de 1991 (artículo IV), con motivo del reconocimiento que se le hiciera a la doctora Dora María Guzmán Zanetti como "buen juez"